
Prendida quedé al ver tus ojos por primera vez,
tan bellos y brillantes, tan penetrantes que no supe qué hacer
esa noche dormí pensando en ti,
en esos ojos verdes en los cuales me perdí.
Cuando al día siguiente los volví a ver no creía tanta maravilla, creí
desfallecer;
tus ojos parecían dos diamantes,
tan perfectos y especiales,
tus ojos parecían dos preciosas gemas tan llenas de belleza.
traté de ignorar tu mirada, aunque a mirarte ella me incitaba,
quise ver hacia otro lado, pero sentía su llamado;
finalmente caí rendida a tus ojos, me hice adicta,
se convirtieron en mi fuerza para avanzar y en dolor cuando los veía
marchar.
Amé tus ojos desde el primer día que los vi,
calaron tan hondo que no los puedo olvidar,
se adueñaron de todo sin que lo pudiera evitar.
Soñar con tus ojos es el sueño más hermoso,
verlos cada día es motivo de alegría,
pensando en ellos me la paso el día entero,
vivir sin ellos, espero que no llegue ese momento.
Cuanto daría por hacer míos esos ojos,
cuanto quisiera convertirme en su única dueña,
si de mí dependiera todas las mañanas los vería,
si yo pudiera en ellos reflejarme podría morir tranquila,
por tus ojos haría incluso lo no permitido,
por tus ojos olvidaría cualquier cosa que con ellos no haya visto.
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