viernes, 24 de octubre de 2008

Sabes ¿?


Sabes¿?
cada vez que veo la luna tus ojos veo en ella
cada vez que sus destellos me iluminan
vienes tu y me inundas de alegría...

Sabes¿?
cada vez que pienso una frase tu boca viene a mi
recuerdo tus labios y tu forma de reír...

Sabes¿?
creo que cada día que pasa te quiero un poco más
es inevitable ver pasar el tiempo si tu en él no estás...

Sabes¿?
siento miedo cuando mucho tiempo estamos sin hablar
se me parte el alma, tengo deseos de llorar...

Sabes¿?
me cuesta aceptar todo lo que me haces sentir
no me gustaría quererte tanto y verte partir...

Sabes¿?
se que te aburro con toda mi idiotez
y me siento dichosa cuando me dices que no es así
me vuelve el alma al cuerpo y sólo te puedo sonreír...

Sabes¿?
no me es difícil entender tu forma de sentir
lo que me cuesta bastante es convencer al corazón que sea así...

Sabes¿?
ya no quiero volver a ser la de antes
me aburrí del pasado, de su viejo arte,
me aburrí de los llantos y dolores incesantes
me aburrí de querer tanto y perderlo todo en un instante...

Sabes¿?
me encanta estar contigo y compartir los momentos
me encanta sentir que estás conmigo y que no te miento
me encanta pensar que en ti puedo hallar paz
me encanta encontrar en ti lo que me faltaba de serenidad

Sabes¿?

.:: Sólo es así ::.


A veces el amor da un giro inesperado
te crees el dueño del mundo y te ves solo y abandonado...
A veces de tanto llorar ya no tienes lágrimas
y te ves envuelto en blancas páginas...

Si la naturaleza puede llorar
¿por qué reniegas que te cuesta continuar?
Si la naturaleza puede llorar
¿por qué no quitas los miedos que te quieren controlar?

Más de mil lágrimas de mis ojos han caído
tu no te inmutas, no le encuentras sentido,
Más de mil veces estos ojos han sangrado
tu no quieres aceptar que por ti he naufragado...

Ayer abrí un libro y mi rosa deposité en él
si tan sólo la hubieras visto, te podrías convencer...
si tan sólo hubieras visto su pétalo rojo fallecer
ahora sabrías que esa era mi piel...

Ayer abrí un libro y mi rosa deposité en él
se empaparon de rojo las hojas y sus letras comenzaron a enmudecer
y mientras se enmudecían mis labios sintieron sed
entonces bebí la sangre que de la rosa comenzaba a correr...

A veces el amor da un giro inesperado,
a veces los dulces regalos se vuelven de papel,
a veces nos sentimos tan menoscabados
que tan sólo falta cerrar el libro y desfallecer.