
Sientes esa brisa helada que congela mi cuerpo¿?
Ves ese beso escurridizo que aparenta no tener sentido¿?
Puedes notar la niebla matutina tan lejos escondida¿?
Recuerdas esa caricia que un día prometimos cuidar¿?
Reconocerías ese vestido azul que alguna vez me hizo soñar¿?
Sabrías como endulzar la miel de mi café¿?
Tratarías de buscarme si me llegases a perder¿?
Pensarías por un momento cuanto te puedo querer¿?
Creerías lo maravilloso que podría ser un paraíso tuyo y mio¿?
Anotarías en un cuaderno todos los versos que te escribo¿?
Caminarías por mi a lo más cerca y peligroso del abismo¿?
Dudarías por un segundo el amor que te he prometido¿?
Rogarías a Dios tenerme en tus brazos una y otra vez¿?
Imaginas estar conmigo toda una noche hasta el amanecer¿?
Serías capaz de abandonarme por otra mujer¿?
Te atreverías a engañarme y a dejarme de querer¿?...
Esa brisa ahoga a ese beso congelándolo, convirtiéndolo en escurridizo,
Esa niebla cuida y guarda lejos esa caricia evitando que ya no exista.
Te veías tan bella con aquel vestido azul que tú café se endulzaba tan sólo con una cucharada de miel
Y por pensar y saber cuanto me quieres te buscaría sin tener nada que perder.
Cada verso que has escrito es un paraíso difícil de olvidar, son tuyos, son míos, son flores eternas de cristal.
Porque nunca he dudado de tu amor al peligro yo me atrevo, se que tu amor por mí es dulce y caricia de sosiego.
Rogaría a Dios y al mismo diablo despertar contigo cada amanecer, sentirte entre mis brazos y besarte hasta enloquecer.
Engañarte o dejarte de amar sería el peor error que yo pudiese cometer, no existe mujer en el mundo que se asemeje a tu forma de querer.
Ves ese beso escurridizo que aparenta no tener sentido¿?
Puedes notar la niebla matutina tan lejos escondida¿?
Recuerdas esa caricia que un día prometimos cuidar¿?
Reconocerías ese vestido azul que alguna vez me hizo soñar¿?
Sabrías como endulzar la miel de mi café¿?
Tratarías de buscarme si me llegases a perder¿?
Pensarías por un momento cuanto te puedo querer¿?
Creerías lo maravilloso que podría ser un paraíso tuyo y mio¿?
Anotarías en un cuaderno todos los versos que te escribo¿?
Caminarías por mi a lo más cerca y peligroso del abismo¿?
Dudarías por un segundo el amor que te he prometido¿?
Rogarías a Dios tenerme en tus brazos una y otra vez¿?
Imaginas estar conmigo toda una noche hasta el amanecer¿?
Serías capaz de abandonarme por otra mujer¿?
Te atreverías a engañarme y a dejarme de querer¿?...
Esa brisa ahoga a ese beso congelándolo, convirtiéndolo en escurridizo,
Esa niebla cuida y guarda lejos esa caricia evitando que ya no exista.
Te veías tan bella con aquel vestido azul que tú café se endulzaba tan sólo con una cucharada de miel
Y por pensar y saber cuanto me quieres te buscaría sin tener nada que perder.
Cada verso que has escrito es un paraíso difícil de olvidar, son tuyos, son míos, son flores eternas de cristal.
Porque nunca he dudado de tu amor al peligro yo me atrevo, se que tu amor por mí es dulce y caricia de sosiego.
Rogaría a Dios y al mismo diablo despertar contigo cada amanecer, sentirte entre mis brazos y besarte hasta enloquecer.
Engañarte o dejarte de amar sería el peor error que yo pudiese cometer, no existe mujer en el mundo que se asemeje a tu forma de querer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario